Del 21 al 23 de agosto nos reunimos 2345 socias en Cuetzalan del Progreso Puebla con el tema de Posicionamiento Político.

redpar-matiasromeroDe esta reunión surgió que las mujeres rurales son agentes clave para conseguir los cambios económicos, ambientales y sociales necesarios para el desarrollo sostenible pero su acceso limitado al crédito, la asistencia sanitaria y la educación son algunos de los muchos retos a los que se enfrentan. Estos se ven agravados además por las crisis mundiales —económica y alimentaria— y el cambio climático. Garantizar su empoderamiento no sólo es fundamental para el bienestar de las personas, familias y comunidades rurales, sino también para la productividad económica general, dada la amplia presencia de mujeres en la mano de obra agrícola mundial.

En cifras

 

  • Las mujeres rurales dedican más tiempo que los hombres y las mujeres urbanas a las tareas domésticas y los quehaceres del hogar. Según un estudio sobre el tiempo y la pobreza hídrica en 25 países del África subsahariana, se estima que las mujeres emplean por lo menos 16 millones de horas diarias recogiendo agua potable; los hombres emplean 6 millones de horas en esa actividad; y las niñas y los niños, 4 millones de horas.
  • cocucho2Las agricultoras controlan menos tierra que los hombres y tienen un acceso limitado a los insumos, las semillas, el crédito y los servicios de extensión. Menos del 20 por ciento de los propietarios de tierras son mujeres. Las diferencias de género en el acceso a la tierra y el crédito influyen en la capacidad relativa de las agricultoras y los agricultores y las personas emprendedoras para invertir, operar a escala, y beneficiarse de nuevas oportunidades económicas.
  • Las muertes maternas afectan de manera desproporcionada a las mujeres rurales. En los países menos desarrollados, una mujer rural tiene un 38 por ciento menos de posibilidades en comparación con una mujer urbana de dar a luz con la asistencia de una o un profesional de la salud competente.
  • Datos obtenidos de un estudio que se publicará próximamente realizado por ONU Mujeres, el Banco Mundial, y la Iniciativa sobre Pobreza y Medio Ambiente indican que la brecha de género en la productividad agrícola oscila entre el 4 por ciento y el 40 por ciento dependiendo del país y del alimento o cultivo comercial en cuestión, y podría costar hasta 100 millones de USD en Malawi, 65 millones de USD en Uganda, y 106 millones de USD en la República Unida de Tanzanía.